"Diario de a bordo"

A l’assignatura de castellà en Jeremy Comino de 1A i Yikai Ren de 1 C han escrit “El diario de a bordo “ de la seva particular regata de la Barcelona World Race

Diario de a bordo DÍA 1: Viernes, 26 de septiembre del 2016. Hoy es el día que yo y mi compañero hemos esperado unos cuantos años. Debutamos en la carrera de vela Barcelona World Race. Falta poco para que empiece la carrera, así que fuimos a comer algo para tener más energía, comimos muy rápido, y nos fuimos a nuestro barco, a comprobar que teníamos todo lo que necesitamos, todo estaba bien.  Salimos del puerto muy rápido, tan rápido que nos desviamos del rumbo original, entonces miré el mapa. Estábamos cerca de una isla un tanto extraña,Bajamos a investigar y vimos que habían unos alimentos, más extraños todavía, que los que comemos normalmente. Los probamos, sabían bastante dulces, pero un sabor tan rico tiene trampa, de repente, nos entró sueño y nos dormimos. Al cabo de una hora, más o menos, notamos calor. Había gente desconocida y asustada, nos querían arrojar a un volcán pero al final salimos gracias a mi amigo. Mi compañero estuvo hace mucho tiempo viviendo en China y aprendió kung fu. De una patada, escapamos del volcán, le pusimos un nombre, lo llamamos Volcán Arrojador. Salimos pitando de la isla y seguimos la carrera rumbo hacia Oceanía. Ya era de noche, teníamos que cenar algo, pero, las provisiones para alimentarnos eran muy escasas, encima, no habíamos recogido nada de comida en la isla. Decidimos llegar al continente, Oceanía, para comprar provisiones, pero la comida que necesitábamos, como marineros, no era la normal. Pensamos que comidas eran las adecuadas para llevarnos al barco, y, se nos ocurrió un tipo de comida apto para los marineros, eran los Yatekomo, unos fideos, que para hacerlos, les metías agua, los dejabas un minuto en el microondas y, listo, ya teníamos cena. Entonces fuimos al supermercado más cercano y los compramos.  DÍA 2: Sábado, 27 de septiembre de 2016 Encontramos otra isla, pensamos en ir a investigar. A la media hora encontramos una cueva, allí había algo raro: era como una especie de monstruo, pero en realidad era un humano muy joven entre 20 y 30 años. No sabía hablar español ni ninguna lengua, pero creo que entendía un poco de español, nos dibujó un barco parecido al nuestro y unos remos. Pensamos que nos preguntó si teníamos barco, dijimos que sí. Él nos dibujó unos barcos grandes, y pequeños, de todos los tamaños, y tres personas en el barco. Creo que decía que quería viajar con nosotros, le dijimos si. Nos fuimos de la isla, en la mitad del camino, nos acordamos que nos faltaba comida y volvimos a la isla de antes, Cogimos comida: frutas, encontramos verduras y una hierba. La hierba tenía forma de medio círculo, dentro había más verduras, al fin nos fuimos de esa isla y seguimos la carrera. Era de noche , el hombre nuevo se quedó controlando el barco y nosotros: el Jeremy y yo nos fuimos a dormir un poco, el nuevo se durmió conduciendo .A la mañana siguiente nos despertamos por un golpe que rompió la parte delantera del barco, pero, por suerte, al lado de una roca enorme, había un pueblo que estaba muy cerca de la playa, llamamos a nuestro equipo y nos dijeron que cerca de la playa había un señor que reparaba barcos. Ese señor nos dijo que tardaría algunas horas en reparar el barco. Nos recomendó otro pueblo cerca para visitar. Nos fuimos al pueblo a dar una vuelta. Vimos que la mayoría de los habitantes eran pobres o cobraban muy poco, pensamos en comprar un souvenir para tenerlo como recuerdo del choque que había roto el barco. Intentamos comprar un gorro de recuerdo, pero, antes, le pregunte a la vendedora que moneda se utilizaba y me respondió el ram. Nos explicó que la equivalencia de un ram, es igual a 50 céntimos, el souvenir valía 10 rams, unos 5 euros y yo le di los 10 rams. Salimos de la tienda y nos fuimos hacia nuestro barco a ver si ya estaba arreglado, cuando llegamos nos quedamos patidifusos, el barco ya no estaba.  Yo estaba asustado porque podríamos perder la carrera, afortunadamente encontramos al que arreglaba la barca, y, nos dijo que la tenía en su taller, arreglada y lista para navegar, fuimos a buscarla y volvimos al mar para seguir la carrera, todo quedo en un mal entendido. DÍA 3: Domingo, 28 de septiembre de 2016 Ya nos arreglaron el barco, volvimos a la carrera, íbamos terceros, bastante bien, porque nos habíamos distraído un poco en esas dos islas y en arreglar el barco, pero íbamos terceros. Eran las 12 de la mañana, estaba lloviendo y había una tormenta muy fuerte, pasamos la tormenta , pero vino una gran ola que nos llevó a un lugar extraño , por suerte, nos adelantó en la carrera, éramos los segundos pero perdimos al nuevo tripulante que recogimos en la isla. Lo buscamos desesperadamente, pero no lo encontramos, nos dio mucha pena, continuamos buscando, pero al final debido a esto, nos quedamos en el puesto tercero. Creíamos que estaba muerto, así que volvimos a la carrera, vimos que había un remolino. Nos absorbió, nos fuimos a otra dimensión creo, o estábamos muy mareados. Yo creía que era mareo, pero no, estábamos en otra dimensión había monstruos y gusanos muy, muy grandes, como un tren de largo y de ancho Los pájaros se los comían porque los pájaros eran aun más grandes. Nosotros éramos pequeñitos, no nos veían. Buscamos la salida al portal, pero nos dimos cuenta que el tiempo estaba parado, así que los barcos de los contrincantes también estaban parados. Tuvimos tiempo de recuperar un poco las fuerzas, pero no podíamos hablar con nuestro equipo. Nos encontramos con un monstruo en forma de persona. Tenía mucho pelo. Era Ploras, un mono que se transformó en un mono gigante. Llevaba muchísimo más pelo que un mono normal. En la oscuridad, el mono se transformó en una piedra. Todos decían que solo era un mito, pero no, era real. Afortunadamente se extinguió. Una piedra nos indicó como salir del esta dimensión rara. Todo volvió a la normalidad .  Día 4 – Lunes, 29 de septiembre de 2016. Ya éramos los primeros en la carrera de la Barcelona World Race, era de noche. Aproximadamente a las tres de la mañana y vi una luz cerca de nosotros, no le di importancia y me fui a mi cama. A las seis de la mañana, nos despertamos. Ahora estábamos los tres, no estábamos en el sitio correcto, una cosa sabíamos, no estábamos en el mar ni en una isla, fuimos a investigar . A la media hora, llegamos a la conclusión de que no estamos en la Tierra, parecía un lugar de la mitología porque veíamos fuentes griegas, grandes palacios, pero, no estábamos seguros del todo hasta que vimos un centauro. Nos quedamos pasmados al ser los únicos humanos en ver un mito hecho realidad. Yo no tenía cámara pero pensé que si hacia una foto al centauro, este nos viera nos mataría. Nos fuimos muy lentamente, a mirar más cosas de aquel extraño lugar ,pero, de repente, pisé una rama caída de un árbol, e hice ruido. El centauro nos oyó, nosotros no fuimos pitando de allí pero el centauro era muy rápido nos alcanzó. Teníamos mucho miedo, porque nos podría matar y le dije al centauro: Por favor no nos mates. El contesto: Tranquilo, en estas tierras todos nosotros somos buenos y amables excepto la parte sud de estas tierras. No vayas allá, porque allí están todos los malos como el minotauro o la medusa, otra cosa más me llamo Magno, Santo Magno. Comenzó a explicar la historia de este lugar y también nos enseñó las diferentes criaturas que estaban, como se podría decir “ la isla mágica “. Al cabo de un rato, dije: porque no nos inventamos un nombre para estas tierras y mis compañeros pensaron que era una buena idea .Empezamos a decir nombres. A la media hora se nos ocurrió el nombre: Tierra Mítica y al final se quedó así. Le dije a Magno que nos teníamos que ir. Nos deseó buen viaje, también nos dijo que le visitáramos cuando sea. Se lo prometimos, cogimos el barco y nos fuimos rumbo a la carrera. Paso la noche, ya era hora de dormir, y le dije a mis compañeros: ¡Hoy ha sido un día mítico, a que sí !y ellos me respondieron que sí. Al final nos dormimos. Yo, al menos, tenía ya ansias para que fuera mañana. DÍA 5: Martes, 30 de septiembre de 2016. Ya éramos primeros en la carrera y, a gran distancia del segundo. Yo estaba aburrido, mi compañero estaba haciendo karate, defensa propia. Entonces le dije a mi compañero si me podía enseñar alguna técnica, él me dijo que vale. Lo primero que me enseño, ya sabéis lo básico: bloquear, golpear, etc. Yo me estuve dos horas practicando los movimientos .Él me propuso que hiciéramos un combate de entrenamiento. Me dio una paliza que te cagas.  Tengo moratones hasta en los moratones, como dicen, me han dado la paliza de mi vida, entonces me cabreé un poco, por la derrota. Le dije a mi compañero que a las 12 de la noche íbamos a hacer la batalla final entre nosotros dos, el me contesto que vale. Comencé a preguntarme cómo iba a aprender nuevos movimientos, mejorar los antiguos movimientos y como mejorar mis atributos como la rapidez, la fuerza, etc. Y, al final, lo conseguí. Ya era la hora de la batalla, fue una batalla muy dura pero la gané . Pasó el tiempo . Nos conocíamos muy bien. Habíamos convivido muchos días. Todos nos habíamos superado. La carrera llegaba a su fin. Al final llegamos a la meta. Ganamos la Barcelona World Race. Que pena que la carrera ja se haya acabado, y con ella nuestras aventuras Jeremy Comino Yikay Ren