¿Sabias que los regatistas hacen reparaciones a bordo?

Ante situaciones imprevistas, los navegantes tienen que tener una elevada preparación para solucionar cualquier problema.

 Antes de salir los regatistas hacen cursos meteorología, electrónica, informática, telecomunicaciones, mecánica, velas, trabajo con fibras sintéticas, primeros auxilios, táctica de regatas, etc. 

Además, los navegantes en solitario o a dos tienen que ser polivalentes y conocer el diseño de cada pieza, los materiales que la constituyen, las cargas que soporta… A menudo, la opinión del equipo de tierra ante un problema será crucial.

El desgaste y traer el barco al límite durante 3 meses hacen que las cosas se rompan o se estropeen. Una de las peores averías es que fallen los generadores o el motor. Sin energía, los instrumentos no funcionan, el piloto automático pierde eficiencia, y más grave todavía, la potabilizadora deja de producir agua para el consumo. 

Pero la avería más grave pero es la ruptura del palo, puesto que es muy difícil repararlo exitosamente y que el barco siga siendo competitivo. Resulta evidente pues, que si el palo se rompe, se abandona la regata. Este ha sido el caso del equipo Hugo Boss durante esta edición.